La prostitución de nuevo a debate. El pasado mes de septiembre el Congreso volvió a rechazar la posibilidad de regular esta práctica tras la petición d’Esquerra Repúblicana de Catalunya (ERC) que solicitaba, además, la supresión de los anuncios de contactos sexuales en los medios de comunicación generalistas. Las noticias aparecidas en las últimas semanas sobre los problemas que genera el comercio del sexo han reavivado la discusión. ¿Prohibición? ¿Regularización? ¿Laissez faire? La Associació de Dones Juristes d’Alzira (AJUDA) abre nuestra nueva sección de reflexión sobre temas candentes. Esta es la visión de un colectivo que reivindica abordar este tema desde una perspectiva más profunda.
Anna Oliver. Abogada. Carcaixent. 37 años.
Ana Belén Sánchez. Abogada. Algemesí. 35 años.
Carmen González. Abogada. Alzira. 50 años.
Emilia Isabel Montesinos. Abogada. Xàtiva. 35 años.
ERC ha vuelto a poner el dedo en la llaga en un tema tabú. Quizás porque las últimas noticias escandalosas sobre el estado de la prostitución en la capital catalana les tocan muy de cerca, quizás porque se han dado cuenta de que hay que hacer algo realmente para poner coto a una situación que, al menos desde el punto de vista mediático, se desborda. Pero en el Congreso nadie ha querido mover ficha y todo queda como estaba. ¿Hay miedo a dar un paso? ¿Cuál debería ser éste? ¿Es beneficioso legalizar una actividad que mueve en el Estado español miles de millones de euros al año? ¿Tendrían más beneficios aquellas personas que la ejercen? O, por el contrario, ¿se conseguiría legitimar la actividad de las mafias de tratas? ¿Se daría vía legal a una ‘profesión’ que veja en muchos casos la dignidad del ser humano? En definitiva, ¿qué hacemos con la prostitución?
En el despacho de Emilia Isabel Montesinos hay cuatro mujeres. Todas ellas han debatido ya sobre la prostitución y mantienen una postura similar. Se habla mucho de la legalización de esta actividad. De los pros y los contras. También hay quienes abogan por su prohibición y persecución. Pero la realidad es tozuda y se encuentra con claros ejemplos del fracaso de ambas apuestas. En Holanda, donde está permitida por la ley no todo es miel sobre hojuelas y allá donde se ha perseguido sigue existiendo. Recientemente tuve la oportunidad de viajar a los Balcanes. Allí no se persigue policialmente, sino socialmente pero ello no evita que los lupanares sigan estando presentes, aunque lo hagan desde los espacios más recónditos de la de por sí recóndita ilegalidad. ¿Hay, pues, algún camino alternativo?
Anna: “AJUDA no apuesta en ningún caso por la legalización. Nuestra postura oficial es superar las 3 posiciones clásicas, es decir la abolición, la regulación y la prohibición. Nosotras vamos más allá y reclamamos su erradicación.
Ana Belén: “La postura es complicada y, ciertamente, utópica, porque conlleva muchas más connotaciones que la simple legislación a favor o en contra. Aquí entran en juego factores como la educación, la concepción sobre la dignidad, aspectos socioeconómicos, etc.”
Emilia: “Y hay que destacar que en el camino hacía la utopía es donde se consiguen muchas cosas.”
Anna: “Acabar con la esclavitud también era una utopía y se logró.”
Ana Belén: “La regularización no es la panacea. A pesar de que existen normas, y siempre ocurre igual, quedan resquicios que restan al margen de la ley.”
Anna: “Es lo que ocurre en países como Suecia o Noruega donde el hecho de que sea una actividad legal no impide la trata.”
Moderador: “Pero lo cierto es que también hay personas, hombres y mujeres, que desean ejercerla.”
Carmen: “Se trata de un porcentaje muy bajo, casi residual. La realidad es que la inmensa mayoría no se encuentran en esa situación y además deben soportar situaciones ínfimas.”
Anna: “Holanda es el paradigma. Los escaparates donde exponen a las chicas son legales pero detrás de eso hay una compra-venta de mercancía. Se las usa como productos y ellas no son las propietarias de los negocios y ni siquiera de sus propios cuerpos. No han mejorado, por tanto, sus condiciones. La única diferencia es que en vez de estar en una esquina están en un mostrador.”
Moderador: “Retomando lo que apuntaba con anterioridad Ana Belén respecto a los cambios que deberían realizarse al margen de la legislación, ¿podríamos concretarlos?”
Anna: “Resumiéndolo: implica la transformación de las relaciones entre las personas.”
Carmen: “También el concepto de sexualidad. El actual es muy machista, se mira desde el punto de vista de las necesidades del hombre. Las mujeres que acuden a la prostitución no lo hacen en las mismas condiciones que ellos puesto que habitualmente es el hombre el que, independientemente de su rol como cliente u ofertante, marca la pauta del placer”.
Ana Belén: “Un claro ejemplo es que en los hombres no se dan casos de esclavitud sexual. No hay redes de explotación sexual de hombres”.
Anna: “Pero que esto no se confunda. No estamos a favor de la prostitución masculina, pero evidentemente no se encuentra en las mismas condiciones que la femenina”.
Moderador: Ustedes han emitido un comunicado bastante contundente respecto al beneficio que los grandes medios sacan de los anuncios de prostitución. ¿Creen que los beneficios se acabarán imponiendo a las posturas moralistas de muchos de ellos?
Anna: “La justificación económica no se acaba de concebir. Hay periódicos, como ABC o Público que no publican esa clase de reclamos y son viables económicamente. ¿Me quieren decir los señores de otras grandes cabeceras, incluso con mayor número de lectores, que sus empresas se irían a la ruina por la supresión de esos ingresos? Y estamos hablando, no perdamos esto de vista, de anuncios que insertan en su mayoría las propias redes ilegales.”
Carmen: “Ningún periódico se ha implicado ni comprometido en este asunto. Las portadas que sacan sí, son muy moralistas, pero a la hora de la verdad no son coherentes con la postura que explican en el editorial porque tienen mucho miedo”.
Moderador: Se citaban anteriormente los “aspectos socioeconómicos”. ¿Cuáles son y qué condicionan?
Emilia: “La frase “Haciendo esto, gano más dinero”, lo dice todo. Ellas escogen sí pero no porque quieran hacer eso sino porque les reporta más beneficios que otro tipo de dedicación”.
Ana Belén: “Ser prostituta no se decide de hoy para mañana. Hay unos factores que lo condicionan. Si hubiese otra redistribución de la riqueza, quizás ninguna de estas chicas se estaría planteando si trabajar por 600 euros en una fábrica o por más del doble en la calle. Existe, también, un transfondo de consumismo”.
Anna: “Así llegan a obtener un estatus económico, pero no social. Hay que empezar a desmitificar a la estudiante atractiva que se paga su carrera vendiendo su cuerpo. Eso es anecdótico, responde al tópico”.
Carmen: “Muchas, cuando nos hemos dirigido a ellas, usan ese discurso repetitivo, casi recitado de memoria”.
Moderador: ¿Han recibido sus propuestas algún tipo de acogida poror: los partidos políticos?
Anna: “Ninguna. Nosotras trabajamos el ámbito divulgativo y pedagógico, no sectorizamos nuestra actividad. Sabemos que la apuesta de AJUDA implica un camino más largo y costoso, pero si conseguimos lo mínimo ya habrá valido la pena”.
Anna: “Lamentablemente vemos una continuidad de las actitudes actuales en las futuras generaciones. Los jóvenes de hoy en día siguen reproduciendo los mismos clichés que los de nuestra época, incluso se han acentuado algunos aspectos como el consumismo. Existe la idea perversa de que la venta del cuerpo es una vía fácil para conseguir dinero y nosotras intentamos que reflexionen al respecto porque lo cierto es que nadie les mueve ese pensamiento”.